El coleccionismo de miniaturas

Objetos publicitarios fabricados por las firmas de perfumes como complemento del lanzamiento de sus fragancias, las copias en miniatura de los modelos comerciales son, en la actualidad, objeto de coleccionismo.
Antes de lanzar una marca nueva al mercado, se han de tener en cuenta varios factores. El nombre del producto debe ser original y fácil de recordar, y ha de estar relacionado con la fragancia; dicho nombre debe evocar la intención o la motivación de su creador, y proporcionar identidad al producto, ayudando a establecer su filosofía. El líquido aromatizado, o perfume, es aún más importante. Una parte fundamental de las investigaciones sobre marketing incide en la psicología del mercado e intenta determinar cuál es el tipo de fragancia preferido por cada segmento de población en los principales países del mundo. Por último, la botella y la caja; imágenes externas del perfume, también deben reflejar la fragancia que contienen. Todos estos elementos son necesarios para apreciar la interacción entre el nombre, la fragancia, la botella y la caja, que, juntos, confieren valor a las marcas comerciales y a sus miniaturas.
Parece ser que François Coty, perfumista pionero en muchos aspectos, fue también el primero que regaló pequeñas muestras de sus perfumes como obsequio a sus mejores clientes, para dar a conocer las fragancias de su firma. Aunque las miniaturas contienen el mismo perfume que la botella comercial; en la actualidad se manufacturan para el coleccionismo o como regalo, ya que las marcas utilizan otro tipo de pequeñas muestras para dar a probar sus productos al público.

Tipos de miniaturas

Las botellas miniatura, que suelen contener entre 3 y 7 mililitros de esencia, se presentan de diversas maneras. Una de las más usuales es el estuche de regalo, en el que se ofrecen cinco o seis fragancias de diferentes marcas, con una presentación adecuada. O bien, una misma marca reúne algunos de sus perfumes más emblemáticos para formar un conjunto atractivo. Otro tipo de estuche de regalo es el que añade dos o tres miniaturas complementarias al frasco de perfume que se pretende introducir. Estos elementos pueden adquirirse en las grandes perfumerías, que también suelen tener una sección dedicada a las miniaturas normales.

A pesar de que muchas de las miniaturas que se encuentran en el mercado son réplicas de marcas conocidas, en anticuarios y puestos especializados hay botellitas con formas y esencias inéditas. Si bien resulta difícil precisar su valor, pueden ser un complemento para una colección convencional. El valor de una miniatura depende de diversos factores: el número de ejemplares fabricados, el perfume comercial al que corresponde, la belleza o calidad del cristal con el que está modelado, o la originalidad del diseño. Tienen un valor especial las miniaturas que se manufacturan para aniversarios o acontecimientos especiales, como las producidas por Peter Claridge con motivo de la coronación de la reina Isabel II.

Esta botellita se presentó en una caja que reproducía, en rojo, el nombre de la soberana, una corona y la leyenda «English Rose Celebration»; la fragancia que contenía era Evergreen Cologne. También son objeto de colección los pequeños frascos de perfume para bolsos de mano, como los de la firma Goya; que cuenta entre sus tesoros el Great Expectations, creado hacia 1937.fraganciasEl diseño de los frascos, de los que las miniaturas son una réplica casi exacta, es un elemento fundamental de la imagen de un perfume, y contribuye a definir su estilo y su personalidad.

Artículos relacionados