Cartier

Este auténtico epítome del lujo y la elegancia nació en 1853 de la mano del joven joyero parisino Louis-François Cartier. Su colaboración con el modisto Worth permitió a ambos reinar sobre lo más selecto del París de finales del siglo xix. En 1899, la firma se trasladó a un lujoso palacete en la Rué de la Paix, desde donde atendían las peticiones de las más importantes familias reales de Europa.

En 1904 se abrió la primera sucursal de Estados Unidos, país que se convertiría en uno de los mercados más provechosos. Ese mismo año, el célebre reloj Santos, diseñado por Alfred Cartier por encargo del pionero de la aviación Alberto Santos-Dumond, representó el pistoletazo de salida para la expansión de la marca más allá de la joyería. La relación de Cartier con la perfumería se inició a principios del siglo XX; con la elaboración por encargo de frascos de lujo. En 1938 nació la división Parfums Cartier con el propósito de elevar sus productos a la categoría de joya, objetivo que ha guiado los caminos de la firma hasta nuestros días, incluso tras la introducción, en la década de los setenta, de la línea Musí, más asequible. Clave en la excelencia de las fragancias Cartier es la elección de sus colaboradores, siempre primeros espadas en el campo de la manipulación de esencias, como Givaudan y Firmenich.

Así, entre los magníficos perfumes de la marca parisina cabe citar Panthére (1987) y Pasha (1992), nombres de dos célebres joyas elaboradas por Cartier a lo largo de su siglo y medio de historia, o So Pretty (1995), que se precia de contar con tres tipos distintos de esencia de rosas en su composición. En 1981 vio la luz la primera fragancia de la línea Must, desarrollada por Givaudan y uno de los más afortunados ejemplos de la familia Oriental en perfumería. Doce años más tarde se presentó Must II, esta vez de la mano de Firmenich, que optó por incluir en su fórmula un fondo de vetiver, sándalo, almizcle y ámbar, sobre el cual gravitaban sutiles notas cítricas (mandarina, limón) y florales (jazmín, rosa, junquillo). perfumeAl igual que Panthère (1987), el perfume Pasha (1992) toma el nombre de una de las joyas más famosas de Cartier.

Artículos relacionados