Chanel

En 1921, Ernest Beaux, un célebre nariz, sometió a Gabrielle Chanel varias propuestas de fragancias para la creación de un nuevo perfume. Mademoiselle Chanel eligió la quinta, a la que bautizó con el conciso nombre de Chanel N° 5. Ella misma diseñó el frasco, un rectángulo de depuradas líneas rectas para el que se inspiró, según la leyenda, en un boceto que Picasso le había dedicado años antes.
El resto, como suele decirse, es historia. Según escribía un cronista especializado en la década de los veinte, Chanel fue la primera en reunir a la mujer, el vestido y el perfume en un único aliento mágico. Sin duda, resulta difícil imaginar a un diseñador que pueda presentar una trayectoria jalonada por un número mayor de creaciones geniales: el jersey, el tweed, el cárdigan, la falda plisada, la negra de tubo, el impermeable y sin olvidarlo, el pantalón femenino.

Nacida en 1883, no se introdujo en el mundo profesional de la moda hasta 1910, tras haber trabajado como sombrerera y cantante de café. Fue en Deauville, lugar de veraneo tradicional de la alta sociedad parisina, donde abrió su primera tienda de costura, cosechando un gran éxito. Poco después se trasladó a París, convertida ya en una celebridad a causa de su audacia, tanto en el vestir como en sus relaciones amorosas.
Mademoiselle Chanel revolucionó el mundo de los perfumes con su Chanel N° 5, el primero en emplear aldehidos en suficiente proporción como para dar a la nueva fragancia un volumen y un cuerpo desconocidos. A poco de confirmarse el aplastante éxito del N° 5, todos los grandes modistos —Worth, Callot; Patou, Lanvin— empezaron a lanzar perfumes al mercado aprovechando la rentabilidad del binomio moda/fragancia; por su parte. En 1924 Gabrielle Chanel fundó la Société des Parfums Chanel con los hermanos Paul y Fierre Wertheimer, propietarios de la firma de cosméticos Bourjois, lo que aseguró la creación y comercialización de los perfumes Chanel en el mundo. Ernest Beaux fue nombrado director técnico de la sociedad.

A lo largo de los años, Chanel comercializó nuevas fragancias, como N° 22, Gardenia, Bois des lies, Cuir de Russie, Une idee, 1940 Bien, Ivoire y otros (incluido Pour Monsieur, de 1955), aunque no fue hasta 1971 cuando tuvo de nuevo un gran éxito con el N.° 19. Chanel tenía entonces 87 años, y hacía más de cuarenta que no se implicaba en la creación de un nuevo perfume.
Retirada del mundo de la moda por voluntad propia en 1939; mademoiselle Chanel reabrió en 1954 su casa de alta costura asegurando la perennidad de su marca, umversalmente conocida. Chanel N° 19, lanzado al mercado unas pocas semanas antes de su muerte, fue el último episodio del más espectacular retorno de la historia de la moda, especie de epílogo grandioso para una de las trayectorias personales más singulares del siglo.

Después de la muerte de Gabrielle Chanel, la firma ha seguido ocupando un lugar privilegiado en el cada vez más extenso mercado de los perfumes, con productos como Cristalle (1974), Coco (1984), Égoïste (1990), Allure (1996) o Allure Homme (1999), creaciones todas ellas basadas en los mismos principios estéticos —frascos rectangulares sin apenas concesiones a la ornamentación— y formales —cuerpo, volumen y sofisticación— que fueron definidos en su día por el N° 5, al que cabe considerar un icono del siglo XX. perfumeGabrielle «Coco» Chanel. Son muchas las innovaciones que esta joven diseñadora supo introducir en la ropa para mujer, cuya imagen cambió radicalmente.

Artículos relacionados