Givenchy

Hubert de Givenchy, uno de los grandes nombres de la alta costura, nació en un ambiente familiar muy culto y estudió Bellas Artes en París. Gran admirador de Balenciaga, y aprendiz en los talleres de Fath, Piguet y Schiaparelli, en 1952 abrió su propia tienda y pronto se labró un merecido prestigio por su ropa elegantísima, discreta y atemporal. Givenchy ha sido una de las marcas preferidas por las grandes damas de la alta sociedad internacional, y entre los tradicionales clientes de la casa cabe citar a personajes tan relevantes como Audrey Hepburn, Jacqueline Kennedy y las damas de la familia principesca monegasca. Fue precisamente la mencionada actriz, amiga personal del diseñador, la que inspiró su primera fragancia, L’Interdit (1957), a la que siguió dos años más tarde su complemento masculino, Monsieurde Givenchy, que aún sigue comercializándose.

La tercera fragancia de Givenchy tardó más de diez años en aparecer, y fue bautizada con el descriptivo nombre de Givenchy III, como para celebrar tan magno acontecimiento. Se trataba de un perfume para mujer, asentando así la tradición de la firma de alternar las fragancias para ambos sexos. En 1975 apareció Givenchy Gentleman y, cinco años más tarde, Eau de Givenchy, un agua fresca muy innovadora que, sin embargo, no logró traspasar las fronteras francesas. La estrella de los perfumes Givenchy parecía estar desvaneciéndose cuando, en 1984, se lanzó Ysatis. Elaborado por Jean Amic, Catherine Disdety Dominique Ropion, pertenece a la familia Chipre; con acordes florales, aunque resulta notable por su carácter elusivo y multifacético.

Las notas de entrada son frescas y denotan la presencia de la mandarina y el ylang ylang; a continuación aparece un corazón floral con notas de jazmín, rosa e iris, para acabar asentándose sobre una base chipre y especiada en la que destacan el sándalo, el pachuli, el almizcle, el ámbar gris y la vainilla. Si Y satis supuso el relanzamiento de los perfumes Givenchy, su complemento masculino, Xeryus (1986), los situó en un lugar de privilegio. Además de comercializar dos eaux de toilette para niños, Ptisenbon y Grasenbon, en 1991 apareció Amarige, un perfume de impronta clásica que parece rehuir la preeminencia de las ozónicas. Durante la década de los noventa, Givenchy se concentró en reinterpretar algunas de sus fragancias clásicas, como, por ejemplo, Fleur d’interdit (1995) y Xeryus Rouge (1995).perfumesYsatis, una fragancia de la familia Chipre, con notas animales y aldehidadas, lanzada por Givenchy en 1984.

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