Grès

Germaine Émilie Krebs adoptó el nombre de Alix Grès en 1942 con motivo de la apertura de su primera tienda. Los primeros años fueron difíciles, debido a las restricciones impuestas por las tropas alemanas en la capital francesa. A pesar de todo, la radical originalidad de sus propuestas y su actitud permanente de afrontar la moda como si se tratara de una de las bellas artes, muy pronto le granjeó fama internacional.

En 1957 conoció a Guy Leysséne, que le propuso la fundación de una marca de perfumes con su nombre. Asesorados por el «nariz» Bernard Chant, de Van Ameringen-Haebler, ambos pusieron manos a la obra, y el resultado, tras dos años de trabajo, fue Cabochard. Fragancia perteneciente a la familia Chipre, se trata de un perfume clásico en su confección y estilo, con un aroma fuerte y penetrante. El envase hacía honor a su nombre, derivado del término francés caboche (cabezudo), mediante un simpático y elegante diseño en el que destacaba su voluminoso cierre de cristal esmerilado. En 1981, Alix Gres perdió el control de la división de perfumes y la firma fue languideciendo hasta que, en 1989, el minorista Gilíes Pagnier se hizo cargo de ella.

Inmediatamente se puso a trabajar sobre la idea de un perfume «hijo de Cabochard» que fuera capaz de recuperar la herencia de esa gran fragancia y, a la vez, resultara atractivo a un público joven. Un año después nacía Cabotine, una fragancia más neutra y floral, digna sucesora de su augusta «madre».perfumesCabochard: Esta fragancia se ha clasificado como un Chipre clásico, aunque a los acordes balsámicos de la base se han añadido notas florales en la parte central del perfume, integrado por jazmín, jacinto y rosa de Bulgaria.

Cabochard presenta una construcción sólida, de apariencia casual y espontánea, pero, en realidad, muy pensada. A cada parte de la estructura corresponde un cometido concreto, y lo cumple con rigor. Todo el perfume tiene un aire fresco y seco a la vez, muy perceptible ya desde las notas de salida, muy claras y naturales. Fue el precursor de una miríada de perfumes posteriores, dentro de la familia Chipre, con notas secas de cuero y madera, que se adaptaron tanto a la línea de perfumes femeninos como masculinos.

Artículos relacionados