Hermès

Fundada en 1837 por Thierry Hermès, la firma dedicó sus primeros años de actividad a la confección y venta de complementos para la práctica de la equitación. Con la llegada del automóvil, Hermés se recicló y se introdujo en el campo de los complementos de lujo: joyería, marroquinería, pañuelos de seda; etc., llegando a convertirse en un auténtico imperio mundial. En 1947, cuando la firma tenía su sede en el famoso edificio del 42 del Faubourg St. Honoré, se creó la división de perfumes. Sin embargo; tres años antes, para evitar que alguien pudiera utilizar la marca en la elaboración y comercialización de fragancias, Jean-René Guerrand, de acuerdo con el presidente de la compañía, Robert Dumas, lanzó el primer perfume Hermés, no oficioso, de nombre Eau de Victoria. En 1951 apareció Eau d’Hermès, la primera fragancia de la marca propiamente dicha, y cuatro años después, Doblis, creada por el nariz Guy Robert. En ambos casos se trataba de perfumes «de la casa», que sólo se comercializaban en las tiendas Hermés.

Pero todo cambió en 1961 con el lanzamiento de Caliche. Inspirado en el legendario Ma Griffe, de Carven, es uno de los miembros más destacados de la familia Chipre. Aparte de su calidad intrínseca, Calèche reviste una considerable importancia histórica puesto que fue la primera fragancia comercializada al margen de los circuitos habituales de la perfumería, la moda o la cosmética que alcanzó repercusión. En 1970 apareció Equipage, la primera fragancia masculina de Hermès, especiada y silvestre. Cuatro años después le siguió Amazone, notable incursión en la familia Floral, exótica y evocadora. La década de los ochenta vio la aparición de Eau de Cologne Hermés (1984) y Bel-Ami (1986), fragancia inspirada en la célebre novela de Guy de Maupassant. perfumesCalèche, de Hermès, es una fragancia femenina de la familia Floral, con notas de salida aldehidadas y un fondo de maderas.

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