Jacques Fath

Nacido en 1921 en el seno de una familia humilde, Jacques Fath supo desde muy joven que su futuro estaba en el mundo del espectáculo y el glamour. De físico agraciado, tras finalizar el servicio militar se trasladó a París en busca de empleo como actor. Finalmente, acabó trabajando para una firma bursátil, pero sin abandonar por ello su vena artística, que le llevó a diseñar en sus horas libres suntuosos disfraces que fueron muy celebrados en los bailes y fiestas de la capital.

Fath se convirtió en un apasionado autodidacta de la costura, y en 1937, con sólo veinticinco años; abrió su propia tienda, especializada, cómo no, en trajes de fiesta. En poco tiempo el negocio fue adquiriendo solidez y, a finales de la década de los treinta, Fath empezó a diseñar trajes con falda volante y cintura ceñida, que se adelantaron varios años al new look de la posguerra.

Convertido en uno de los modistos más famosos del mundo, en 1947 irrumpió en el campo de los perfumes con Green Water, un agua fresca, fresquísima (gracias a su alto contenido en menta), en la línea unisex inaugurada unos años antes por Miss Dior. Creada por el «nariz» Vincent Roubert, destacó así mismo por sus notas de alcaravea, un aroma hasta entonces poco empleado en perfumería. La muerte de Fath en 1954 truncó la trayectoria de la firma, que, bajo la dirección de su esposa, Geneviéve, sólo consiguió sobrevivir unos pocos años. Sin embargo, la sección de perfumes continuó adelante y lanzó dos excelentes fragancias, Ellipse (1974) y Expression (1977).perfumesFath de Fath, una fragancia oriental, en la presentación de 1993.

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