Nina Ricci

La historia de la familia Ricci comienza en Turín, donde Nina Ricci trabajaba como costurera para mantener a su hijo Roberto en el estrecho círculo de sus conocidos y amigos, siempre en medio de graves dificultades económicas. Más tarde, Nina decidió liberarse de aquella estrecha sociedad y probar suerte en París. La buena acogida que mereció el talento y su gran habilidad como modista animaron a madre e hijo a abrir su propia sastrería, a los tres años de su llegada a la capital de la moda, en 1932.

Encargada ella de la creación y él de la contabilidad, la pequeña empresa familiar fue creciendo y empleando a un número cada vez mayor de ayudantes, al ritmo que aumentaba también el reconocimiento hacia los modelos de Nina Ricci entre la alta sociedad parisina. La preocupación de Robert por ampliar y diversificar la oferta de la empresa y, sobre todo, por conseguir una estabilidad imposible en el cambiante mundo de la alta costura, le convenció de la necesidad de abrir una línea de perfumería.

En 1946 apareció su primera fragancia, Coeur-Joie, creada por la prestigiosa firma de perfumería Roure a partir de notas verdes y florales, y presentada en un maravilloso frasco de cristal diseñado y tallado por Marc Lalique. Al calor de este primer éxito, Robert comercializó otro perfume sólo dos años más tarde: L’Air du Temps, de nuevo una obra de arte delicada y elegante en su fragancia, con notas especiadas de bergamota, un corazón de rosa y gardenia, y única en el frasco creado por Lalique.

Convertida ya en una de las empresas más prestigiosas del mundo de la moda, la retirada de su inspiradora, Nina Ricci, y su muerte, en 1970, no mermaron su proyección ni su éxito, aunque Robert se preocupó siempre por mantener vivo el estilo que su madre imprimía a sus creaciones en el trabajo de los modistos que han ocupado su lugar: Crahay, Pipart y Schaefer. Signoricci, aparecido en 1975, se convirtió muy pronto en un clásico de la perfumería masculina. En 1987, Robert presentó un último recuerdo y homenaje a su madre: Nina, un perfume floral elegante y discreto, una nota aparte en una época que prefiere otro tipo de fragancias.

Al fallecimiento de Robert, en 1988, la firma quedó en manos de Gilles Fuchs, quien se encargó de mantener el negocio y seguir ampliando la refinada línea de perfumes de la empresa. perfumeL’Air du Temps: Un bello frasco de cristal cerrado por dos palomas, que se ha hecho ya tan célebre como el romántico perfume que contiene. Las notas de salida son cítricas, con un punto de palo de rosa.
El corazón del perfume lo constituyen notas florales: lila, gardenia, rosa, muguet y jazmín. De su base ascienden notas de sándalo, almizcle y un toque de clavel, que se hace claramente perceptible durante todo el proceso de evaporación. L’Air du Temps se mantiene desde siempre en las listas de los perfumes preferidos por las mujeres de todo el mundo, que lo han convertido, sin discusión, en un clásico.

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