Worth

De todo lo que la familia de modistos Worth creó en su tiempo, sólo los perfumes siguen estando de actualidad y conservan su lugar en la alta sociedad moderna. Sin embargo, a principios del siglo XX, los nombres de Charles Frederick Worth y su hijo Jean-Philippe representaban, para quien estuviera familiarizado con los distinguidos y fastuosos círculos de la aristocracia, la Elegancia, con mayúscula, tal como ellos mismos enseñaron a imaginarla a las grandes damas del momento. Charles Frederick era inglés, aunque hizo carrera en París, donde muy pronto sus elaborados modelos llamaron la atención de la emperatriz Eugenia, quien lo convirtió en modisto de la corte.

Auténtico inventor del oficio de modisto, se consideraba a sí mismo un artista, y se negaba a aceptar indicaciones de sus escogidas dientas sobre cómo debía ser el vestido. Su papel de arbitro de la elegancia y el buen gusto le llevó a proponer no sólo los vestidos que debían llevarse cada temporada, sino también qué tipo de joyas, peina do y perfume eran adecuados en cada caso y ocasión. Jean-Philippe heredó el nombre y la fama de su padre, y supo mantener el prestigio de la sastrería gracias a su capacidad creativa y a su imaginación, y gracias también a la inestimable colaboración de su hermano Gastón, quien supo dar mayor empuje y sentido comercial a la empresa, a la que más tarde se incorporó su hijo Jean-Charles.

Fue en 1922, al tiempo que los cambios se aceleraban en la sociedad y los diseños de una joven modista que se hacía llamar Coco Chanel empezaban a ganar la partida a las grandes piezas de los Worth, cuando se decidieron a lanzar una línea de perfumes con el nombre de la sastrería. La idea se debía al perfumista Maurice Blanchet, quien fue también el principal responsable de las nuevas fragancias. En 1924, casi simultáneamente al lanzamiento del famoso Chanel N° 5, apareció el primer perfume de la línea Worth, con el nombre de Dans la Nuit, y le siguieron Vers le jour, Sans Adieu, Je Reviens, el más célebre de todos ellos, y Vers Toi. Los nombres de los perfumes, escritos por orden de aparición, componen una breve historia de amor.perfumesCharles Frederick Worth vistió a las principales casas reales de Europa a lo largo de la segunda mitad del s. xix. En este retrato realizado en 1865 por Winterhalter, la emperatriz Isabel de Austria luce un tul diseñado por Worth.

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